08 febrero 2012

El Viaje de Kvothe: El Nombre del Viento




Crujidos, eso escuchas. Quizá no le prestes tanta atención, pero pronto te das cuenta de que ese crujido procede de una de las ruedas de tu carromato. Sigues adelante, quizá por una vaga ilusión. El viento hace ondear las ideas y metas que hay en tu mente, como si fueran tus banderas distintivas. Una sonrisa te hace recordar algo olvidado, un recuerdo de tu infancia o alguien a quien estabas muy apegado... el sol te da en la cara y sientes que has recorrido gran parte del camino. Te sientes bien pero no como imaginaste, miras a tu lado y vez que hace falta alguien. Alguien que se fue, allí te das cuenta de que te hace falta para terminar el viaje... alguien difícil de reencontrar. En sí, te puedes poner a pensar en ello sacando esa conclusión. El libro es un todo y a la vez no lo es... es la puesta en escena del primer acto de una troupe itinerante. En la que cada personaje danza y habla con precisas palabras mientras el narrador elabora a su vez un escenario en el que puedan darse a conocer. La historia es una canción escrita con momentos tristes y memorables, aunque no por ello se excluyen los felices junto a los de furia. En el inicio encontramos a un posadero y tres silencios, suena absurdo para ustedes y de seguro no les transmite nada, verdad? Si, dicho así es tremendamente absurdo. No lo niego. Pero Rothfuss se encarga de mover las cuerdas y agregar acordes que encajen con la atmósfera de esa escena íntima, incluso es capaz de que te olvides de lo absurdo que sonaba y seas transportado a esa posada para ver lo que queda de un hombre que fue tras los Chandrian...

El Nombre del Viento es una historia dentro de una historia, es contada en dos tiempos: el presente y el pasado de la vida de Kvothe. La narración es de las mejores que he leído, creo que lo de arriba dice más de lo que hay aquí abajo porque la verdad es que no tengo palabras. Es una historia apasionante y que te transporta fuera de donde estas. No había tenido esa sensación con otros libros, te deja marcado como si fuera una cicatriz. En muchas opiniones leía que lo único malo del libro era Kvothe por el hecho de que era demasiado multifuncional... hecho con el que estoy en desacuerdo, siento que el personaje es mucho más complejo y es creíble por el hecho de leer cómo creció desde pequeño. En parte también es una estrategia de Patrick para que cada lector se identifique aunque sea en una cosa con el protagonista (en mi caso me identificaba en las partes con el Laúd que me recordaban que me gustaría tocar la guitarra, las actuaciones, lo de que cocinaba aunque yo no soy tan bueno todavia y alguna que me haya olvidado), porque no hay nada peor que leer un libro y que el protagonista te caiga mal porque no te pareces en nada en cuanto a su personalidad. Lo recomiendo a cualquier persona que sepa valorar un buen libro de fantasía, no encontraran magia en cada hoja... Rothfuss se encarga de proporcionarla pero de una forma pausada cada cierto tiempo. Encontraran cosas curiosas, por decir una: Las siete palabras para enamorar a una mujer (y sin haberme leído el libro antes, descubrí que ya se las he dicho a una, hace tiempo). Disfrútenlo a más no poder y si pueden léanselo de nuevo apenas terminan, es un libro hecho para hacerte comprender más en la segunda lectura.

Eso si, cuando vayan llegando al final y estén seguros de que quieren saber mas de la historia de Kvothe... les aconsejaría ir a la librería (o tirar indirectas directas si alguien les quiere regalar algo) para que tengan El temor de un hombre sabio a mano por el hecho de que el final es muy brusco cortando la historia. Por  suerte lo leí con la secuela en la estantería, no me imagino la sosobra que pasaron los que lo terminaron de leer cuando apenas se había estrenado.

Lo que debo recalcar:


-Kvothe: me parece un personaje fascinante y que se las apaña con su ingenio la mayoría de las veces.

-Denna: no me gustó el personaje en la mayor parte de la historia, sentía que sobraba y que no me transmitía nada. Pero... (no es spoiler, tranquilos) cuando imagine la escena en que ella lloraba al final, pude captar por fin algo diferente hacia ella. Patrick no profundiza mucho sobre esta chica misteriosa. Siempre Kvothe sacaba palabras como: "Eso me dejaba claro que no quería hablar del tema" te cortaba y creaba una barrera alrededor de ella. Pienso que me gustará muchisimo mas en la segunda parte. Siento que ella tiene mucho que contar.

-La magia: llamada "simpatía", es casi un arte... mental. Quizá no sea el mejor termino, pero se asemeja bastante. La simpatía esta presente pero sin explotarla al 100%. Me parece una buena forma de abordar el tema y que Rothfuss sabe aprovechar.

-Escenarios: este mundo que crean para Crónica del Asesino de Reyes es complejo y enriquecido por paisajes dignos de quedarse en tu memoria. Es un mundo nuevo y fresco, no te abruma en ningún momento. Aparecen muchas cosas que no son comunes en novelas de este genero, como: la Universidad, las troupes itinerantes, las leyes simpáticas, los mitos que siempre han estado presentes, la música vista desde un músico (no alguien que canta o toca por simple placer), entre muchas otras.


Como dije, la historia de El Nombre del Viento es como una obra de teatro que culmina su primer acto.

Valoración: 10/10

Autor: Patrick Rothfuss

1 comentario:

ser agnostico dijo...

me he leido el libro, está guapisimo, pero me has dejado con la duda, cual es la frase de siete palabras, no la encuentro.